Factores que impulsan un fuerte crecimiento del PIB
La economía irlandesa se acelerará en 2025 tras una ligera mejora en 2024 (+1,2 % en 2024 tras un -5,5 % en 2023), respaldada por un presupuesto generoso que impulsa tanto el gasto privado como el público. Un desempleo estable y bajo, junto con el aumento de los salarios reales —además de medidas fiscales favorables— impulsarán aún más el consumo de los hogares. La inversión privada y el gasto de los hogares también se beneficiarán de nuevas bajadas de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo y del Banco de Inglaterra, lo que aliviará las condiciones financieras. Los Presupuestos de 2025 incluyen tanto aumentos en el gasto corriente como en las inversiones (sanidad, infraestructuras y vivienda), lo que debería respaldar aún más el crecimiento.
Sin embargo, persisten los riesgos externos. Los profundos vínculos de Irlanda con la economía estadounidense —tanto directamente a través de la presencia de multinacionales como a través del turismo— la dejan expuesta a posibles cambios en la política estadounidense, especialmente si las tendencias aislacionistas ganan terreno. Al mismo tiempo, una recuperación europea lenta podría plantear retos para las exportaciones irlandesas, creando un contexto más incierto para la economía, aunque la demanda interna siga siendo un motor clave del crecimiento.
Las insolvencias empresariales han aumentado considerablemente en los últimos años, con un incremento anual de casi el 30 % durante tres años consecutivos. Hasta ahora, esta tendencia se ha concentrado en las pequeñas y microempresas, especialmente en el sector de la hostelería. Aunque se espera que el ritmo de aumento se ralentice, un nuevo incremento de las insolvencias sigue siendo el escenario más probable para 2025.
Un presupuesto generoso no altera el superávit público
Se prevé que 2025 sea otro año de saldo público positivo en Irlanda, aunque se espera que el superávit se reduzca con respecto al máximo alcanzado en 2024, a medida que aumente el gasto público, tal y como se recoge en los recientes presupuestos. No obstante, los sólidos ingresos fiscales —impulsados por una economía resistente y un bajo nivel de desempleo— seguirán respaldando la estabilidad fiscal. A pesar del aumento del gasto público, estas sólidas fuentes de ingresos permitirán al Gobierno mantener la salud financiera, mientras que se prevé que la deuda pública continúe su trayectoria descendente.
Se prevé que el superávit por cuenta corriente de Irlanda se mantenga positivo en 2025, respaldado en gran medida por el sólido saldo de la balanza de bienes. No obstante, sigue siendo muy sensible a los riesgos externos, en particular a las políticas aislacionistas de EE. UU. y a la posibilidad de que se impongan nuevos aranceles a la UE, lo que podría alterar la dinámica comercial. Se espera que la balanza de servicios se mantenga prácticamente equilibrada, con una volatilidad continuada debido a las transacciones de propiedad intelectual de las empresas multinacionales. Mientras tanto, persiste el déficit estructural de la balanza de rentas debido a la importante repatriación de beneficios por parte de las multinacionales.
Aunque las empresas multinacionales siguen desempeñando un papel crucial en el panorama económico de Irlanda, sus contribuciones fiscales y su presencia en el comercio irlandés siguen constituyendo una vulnerabilidad clave, ya que el sólido equilibrio presupuestario y de la balanza por cuenta corriente del Gobierno depende en gran medida de estos ingresos.
Las elecciones generales dieron lugar a una estabilidad continuada
Las elecciones generales anticipadas de noviembre de 2024 dieron lugar a una coalición de gobierno similar, liderada por el taoiseach Michael Martin, formada por el Fianna Fáil y el Fine Gael con el apoyo de siete independientes (lo que suma un total de 93 escaños de 174). El Sinn Féin, el partido de izquierdas a favor de la independencia de Irlanda, obtuvo dos escaños más que en las elecciones de 2020, pero consiguió una menor proporción de votos de primera preferencia y obtuvo unos resultados significativamente peores que los que había registrado en las encuestas a principios del año pasado. La vivienda, la sanidad y el coste de la vida fueron los principales temas destacados por los votantes.
Además de mejorar los servicios sanitarios y la vivienda, el aumento del gasto en defensa es una cuestión importante para el nuevo Gobierno en 2025, en un contexto de debates en curso tanto con la UE como con el Reino Unido sobre cómo mejorar las capacidades de defensa de Irlanda. A pesar de la mayor atención prestada a la defensa, la perspectiva de adherirse a la OTAN sigue siendo poco probable en un futuro inmediato.

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