Las próximas elecciones de medio período en Estados Unidos podrían cambiar el equilibrio de poder en Washington, especialmente si los demócratas recuperan el control de una o ambas cámaras del Congreso. Sin embargo, según diversos análisis, este escenario no necesariamente reduciría la influencia del presidente Donald Trump, particularmente en temas relacionados con comercio internacional y política exterior.
Cifras clave
- 2,1 %: crecimiento proyectado para la economía de EE. UU. en 2026.
- 1,9 %: estimación de crecimiento para 2027.
- 16: número de socios comerciales investigados por Estados Unidos debido al presunto exceso de capacidad manufacturera.
- USD 41,1 billones: nuevo techo de la deuda aprobado en julio de 2025.
Los demócratas parten como favoritos para recuperar la Cámara de Representantes
A pocos días de las elecciones legislativas, los sondeos muestran que los demócratas tienen altas probabilidades de recuperar el control de la Cámara de Representantes, donde se renuevan los 435 escaños.
Por su parte, el Senado presenta un panorama más ajustado. Aunque algunos pronósticos muestran una ligera ventaja para los demócratas, el resultado aún sigue abierto y podría definirse por márgenes muy estrechos.
Si este escenario se concreta, Estados Unidos podría enfrentar un período de gobierno dividido, donde el Ejecutivo y el Legislativo estén controlados por partidos diferentes.
Un Congreso dividido aumentaría el riesgo de parálisis política
Una eventual pérdida del control republicano en el Congreso dificultaría que Trump impulsara nuevas reformas durante la recta final de su mandato.
Sin embargo, tampoco significaría que los demócratas puedan aprobar iniciativas libremente. Cualquier proyecto de ley seguiría estando sujeto al veto presidencial, salvo que alcance mayorías calificadas en ambas cámaras, algo poco probable en el escenario actual.
Esta situación podría derivar en un mayor nivel de confrontación política y generar incertidumbre sobre decisiones económicas estratégicas.
El techo de la deuda vuelve a convertirse en un riesgo para la economía
Uno de los puntos de mayor atención para los mercados será la negociación del techo de la deuda estadounidense.
Luego de que el límite de endeudamiento se incrementara hasta aproximadamente USD 41,1 billones en 2025, se estima que podría alcanzarse nuevamente durante 2027.
Si demócratas y republicanos no logran acuerdos oportunos, aumentaría el riesgo de tensiones fiscales y episodios de incertidumbre en los mercados financieros.
Un eventual bloqueo político podría:
- Incrementar los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense.
- Elevar los costos de financiamiento para empresas y hogares.
- Generar volatilidad en los mercados internacionales.
- Aumentar la percepción de riesgo económico.
Aunque un incumplimiento de pago se considera poco probable, los inversionistas seguirán monitoreando de cerca la evolución de este tema.
Comercio internacional: el área donde Trump seguiría teniendo amplia capacidad de acción
Aun si pierde apoyo en el Congreso, Trump conservaría amplias facultades en materia de comercio exterior, una de las áreas más sensibles para los mercados globales.
La principal preocupación se centra en la política arancelaria y en la posibilidad de nuevas medidas comerciales contra algunos de los principales socios económicos de Estados Unidos.
Actualmente, el gobierno estadounidense mantiene una investigación relacionada con presuntos excesos de capacidad manufacturera que involucra a 16 socios comerciales estratégicos.
Esta situación podría derivar en:
- Nuevos aranceles.
- Restricciones comerciales.
- Investigaciones a sectores específicos.
- Mayores tensiones en las cadenas globales de suministro.
Para las empresas exportadoras e importadoras, estos movimientos representan un factor adicional de riesgo que puede impactar costos, márgenes y operaciones internacionales.
China seguirá siendo uno de los principales focos de atención
Las relaciones entre Estados Unidos y China continuarán siendo determinantes para el comercio mundial.
La tregua arancelaria acordada entre ambos países tiene fecha de vencimiento prevista para enero de 2027, lo que genera incertidumbre sobre posibles medidas futuras.
Cualquier endurecimiento de la postura comercial podría afectar:
- Las cadenas globales de suministro.
- Los precios de materias primas.
- La inversión internacional.
- El crecimiento económico global.
Por esta razón, la relación bilateral seguirá siendo uno de los principales indicadores de riesgo para empresas con operaciones internacionales.
Europa tampoco estaría exenta de nuevas tensiones
La Unión Europea también podría enfrentar mayores presiones comerciales durante los próximos años.
Las diferencias entre Washington y Bruselas en temas como:
- Política digital.
- Regulación tecnológica.
- Subsidios industriales.
- Conflicto en Ucrania.
- Disputas comerciales.
han generado fricciones recurrentes que podrían intensificarse en caso de que Trump mantenga una postura más agresiva en materia comercial.
Riesgo político interno, impacto global
Más allá del resultado de las elecciones, el panorama muestra una conclusión clara: una eventual derrota republicana podría limitar la capacidad legislativa de Trump, pero no eliminaría su influencia sobre temas estratégicos.
Desde la perspectiva del comercio internacional, los mercados seguirán atentos a las decisiones de la Casa Blanca, especialmente en relación con China, Europa y las políticas arancelarias.
Para empresas, inversionistas y exportadores, el principal desafío será seguir gestionando un entorno marcado por la incertidumbre política, el aumento del riesgo geopolítico y los cambios constantes en las reglas del comercio global.
Las elecciones de mitad de mandato podrían dar lugar a una paradoja: limitar a Donald Trump en materia de política interna sin reducir en la misma medida su capacidad de acción en el ámbito internacional.
Por lo tanto, el riesgo no es tanto que Trump quede paralizado, sino que el presidente concentre sus esfuerzos en las áreas donde el Congreso tiene menos influencia: el comercio y la política exterior.
explica Marcos Carias, economista especializado en América del Norte de Coface.
1 China, the EU, Singapore, Switzerland, Norway, Indonesia, Malaysia, Cambodia, Thailand, South Korea, Vietnam, Taiwan, Bangladesh, Mexico, Japan and India.




